La incertidumbre no es la ausencia de información. A veces es exactamente lo contrario: demasiada información sin un marco que la ordene. ¿Y qué abruma más que eso?
Confundimos a menudo "no saber qué va a pasar" con "no saber qué hacer". Lo segundo casi siempre tiene respuesta, incluso cuando lo primero no la tiene.
Una pregunta que me repito: si tuviera que actuar hoy con la mitad de la información que quisiera tener, ¿qué decisión tomaría? Casi siempre, esa es la decisión correcta, solo que llegamos a ella más tarde, con más ansiedad de por medio.